¿Por qué importa el diafragma?
Cuando respiramos con el diafragma, activamos el sistema nervioso parasimpático, reduciendo el estrés y mejorando la eficiencia de cada respiración. Esto es especialmente relevante en pacientes con EPOC, apnea del sueño y asma.
Ejercicio 1: Respiración abdominal básica
Acuéstate boca arriba con las rodillas dobladas. Coloca una mano en el pecho y otra en el abdomen. Inhala por la nariz durante 4 segundos dejando que solo el abdomen suba. Exhala lentamente por los labios fruncidos durante 6 segundos. Repite 10 veces.
Ejercicio 2: Respiración con resistencia
Siéntate erguido. Inhala por la nariz en 4 tiempos. Exhala soplando a través de una pajita (sorbete) en 8 tiempos. Esta resistencia fortalece los músculos espiratorios.
Ejercicio 3: Patrón 4-7-8
Inhala 4 segundos, retén 7 segundos, exhala 8 segundos. Este patrón reduce la frecuencia cardíaca y mejora la saturación de oxígeno. Ideal antes de dormir.
Frecuencia recomendada: 2 series de 10 repeticiones, dos veces al día. Los beneficios se notan en 3 a 4 semanas de práctica constante.
